Te acuestas con un sueño y te despiertas con una realidad - Psicóloga Luz Marina Hoyos Duque
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Te acuestas con un sueño y te despiertas con una realidad

Te acuestas con un sueño y te despiertas con una realidad

Nos enamoramos de lo conocido, pues todo encuentro es un reencuentro. En una reunión, en una fiesta te gusta A y no B y a tu amigo le gusta B y no A. ¿Por qué? Porque en esa persona reencuentras algo que ya amas desde siempre. Una mirada, un gesto, una sonrisa, una manera de tratar. Es algo que no identificas de forma consciente,  pero que tu inconsciente sí reconoce. La cuestión es que puede suceder que te enamores de alguien te mal trata,  alguien que te ignora, que no te da tu lugar…

Como dije es una  elección por supuesto inconsciente, de manera consciente no vas por el mundo diciendo “voy a buscar a alguien que me trate mal” Cuando te haces la  pregunta ¿por qué siempre establezco relaciones con gente que me maltrata, que me hace daño, que no me valora, que me lanza improperios, que no me da mi lugar, lo haces consciente y estás listo, lista  para  encontrar la respuesta, y es allí donde el analista, el psicoterapeuta empieza a explorar en tus relaciones con tus figuras significativas de infancia para encontrar la raíz. ¿QUIERES UNA RELACIÓN SÓLIDA CON TU HOMBRE? ¡SANA A TU PADRE!

Y parece que sin darnos cuenta nos metemos en una relación, ¿qué es lo que sucede? Al principio estás  en la etapa del enamoramiento, el momento mágico donde sentimos que podemos caminar por las nubes, fluimos por la vida. Y es que tenemos un trastorno de percepción. ¿Has dicho o escuchado alguna vez “estoy tan ilusionado…, esta relación me hace tanta ilusión”? La ilusión es uno de los trastornos de la percepción, es una interpretación errónea de una experiencia sensorial externa normal: vemos, sentimos en el otro la persona perfecta, alguien que nos completa, sin defecto alguno,  y es que en  la época del enamoramiento entramos en una  estado  de locura pasajera, ponemos en el objeto amado cualidades, condiciones y características que no posee. Pasando por alto nuestro maravilloso español que lo denuncia claro y  nos lo dice tal cual,  evaluemos con pausa: EN – AMOR-  A – MIENTO. Más diáfano  no puede expresarse.

Y entonces cuando culmina la época del enamoramiento aparece la cruda realidad, las sombras, esos aspectos que no me gustan, que no encajan conmigo, que me molestan y entonces será el  momento en que necesitas la fuerza y la valentía para  atravesar el momento de la desilusión y ahora sí empezar a construir, pues las relaciones de amor no se encuentran se construyen.

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