¿Quieres lucir así, como ella a los 84?

¿Quieres lucir así, como ella a los 84?

Esta fotografía de mi madre, sin Photoshop,  la captamos la semana anterior mientras disfrutábamos de una semana de playa. Nunca pensé que mostraría a mi madre en traje de baño, pero definitivamente luce tan fantástica que no resistí la tentación de contarte sus secretos.

Mi madre canta a los cuatro vientos su edad y no es para menos, ¿verdad? ha sido mi alumna aventajada y como una esponja ha absorbido todo el conocimiento y la información que le que compartido para estar maravillosa física, mental y espiritualmente.

Empecé a transitar por el yoga a la edad de los 17 años, en esa época me volví vegetariana, mi hermano Ricardo se reía viéndome comer huevos y leche entonces decía: no eres vegetariana,  eres lacto ovo vegetariana y era verdad.  Asumí el tema con todas las de la ley entonces  mi madre aprendió a preparar panes de soya, de maní y de cuanta variedad había  y múltiples menús sin carnes.

Al terminar economía carrera que cursé  antes de psicología, me fui de la ciudad y le dejé a mi madre como herencia la rutina del ejercicio físico. Comenzó a trotar  por a la pista exterior del estadio,   más tarde se inscribió en el gimnasio. Cuando regresé,  la introduje en el mundo de la relajación, la meditación y el yoga.  El yoga ha sido la cereza del pastel, después de una sesión de yoga mi madre exulta placer  se regodea en adjetivos y alabanzas “es maravilloso, me siento como si pudiera volar”.

Cuando  empecé a estudiar las bondades de la medicina ayurvédica, una ciencia milenaria que tiene más de cinco mil años y que nos habla entre otras cosas de  la importancia del consumo de los cinco sabores para mantener el equilibrio de los doshas o centros de energía, mi madre tomó atenta nota e  introdujo los cambios en nuestra alimentación.

Mamá  ha sido una gocetas de la vida, disfruta de los placeres sencillos y de los grandes eventos. Ama el mar, por ello si la invitas de viaje y no hay mar,  ella te lo cambia, disfruta  caminar descalza por la playa y nadar.

No le  teme a lo nuevo, a lo desconocido, a la tecnología, disfruta aprender, cuando arribó a los 80 pidió una Tablet, pero no cualquiera, “una de manzanita”, allí ve busca videos, música relajante, documentales de interés y busca información en Google como cualquier Millennials.

La implementación de todos estos elementos sencillos: alimentación, ejercicio físico, relajación, yoga, meditación ejecutadas con disciplina a través de los años, de manera constante en el día a día han  cuidado su cuerpo, su mente y su espíritu, hacen que ella luzca tan esplendida como la ves hoy.

¿Qué tal si empiezas a introducir en tu vida hábitos, rutinas y  prácticas  que te permitan arribar a  la octava década con tanta plenitud y energía?

¿Necesitas asesoría para llevarlo a cabo? Sabes que puedes contar conmigo.

 

 

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