Mitos en torno a la hipnosis clínica

Mitos en torno a la hipnosis clínica

Desde Freud y pese a la actualización que del tema hizo Milton Erikson, aún subsisten múltiples mitos en torno a la hipnosis, que no es otra cosa que una técnica más con las que cuenta la psicología clínica para apoyar el proceso terapéutico del paciente. La hipnosis se confunde con la regresión en el tiempo, a tal punto que los pacientes me consultan previamente, no para separar un espacio terapéutico sino para pedir una regresión. Otras personas han satanizado la técnica, desconociendo de tajo que todos los días estamos bajo momentos hipnóticos, viendo una película, un comercial, escuchando una canción. Ahora vamos con los mitos:

Mito 1: En la hipnosis pierdo la conciencia: falso. Si hay una manera para definir la hipnosis clinica diría que es un estado de atención focalizada, ampliación de la conciencia y focalización en emociones, sensaciones y recuerdos que dejaron huelas emocionales.

Mito 2: El terapeuta que hace hipnosis tiene poderes especiales: falso, el terapeuta tiene el conocimiento de la técnica y una fundamentación teórica que le permite acompañar con solvencia a un paciente. Elicita, jalona los recursos del paciente.

Mito 3: después de la hipnosis no recuerdo nada: falso, después del proceso terapéutico el paciente recuerda absolutamente todo lo que sucedió en terapia. En mi experiencia con el uso de la técnica, solo he tenido dos pacientes que no recordaban absolutamente nada, un niño que retó a sus padres cuando le dijeron que lo llevarían a terapia y una mujer que experimento un proceso bastante difícil.

Mito 4: En la hipnosis se pierde la voluntad. Falso, el paciente se da cuenta del afuera, los ruidos, los movimientos del exterior, puede omitir información o tergiversarla.

Mito 5: en estado hipnótico no puedes hablar, falso. Es imperativo que hables pues estableces un dialogo con el terapeuta para ir recorriendo el laberinto de las emociones traumáticas, de los momentos difíciles que requieren una resignificación, es decir entenderlos con los recursos emocionales y cognitivos del momento.

Mito 6: El paciente crea dependencia del terapeuta, falso. Si el paciente tiene autonomía para responder, si tiene control de la voluntad, él toma sus propias decisiones. La aspiración de todo terapeuta es que sus pacientes vuelen de manera autónoma, pues generarle dependencia al paciente es adicionarle una angustia más a la que ya trae.

Mito 7: El paciente se puede quedar en trance indefinidamente, falso. Dado el caso extremo de que al terapeuta le dé un desmayo o que se presente un temblor, el paciente se levantara y por sus propios pies saldrá a la calle.

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