¡Me siento culpable y con la autoestima por el suelo! - Psicóloga Luz Marina Hoyos Duque
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¡Me siento culpable y con la autoestima por el suelo!

¡Me siento culpable y con la autoestima por el suelo!

Recientemente he recibido en consulta varios casos de chicos, tanto hombres como mujeres que están pasando por un duelo, a partir de la ruptura con su pareja afectiva. En unos casos ellos son los que han tomado la decisión y en otros, muchos más, ellas son las que lo han decidido.

Una ruptura implica un duelo, una transición, un cambio de vida y no es fácil adaptarse a los nuevos ritmos que trae esta experiencia.

El denominador común es la culpa, la devastación de la auto estima y todas las variables del auto concepto: “Y si lo hubiera intentado”, “y si me hubiera esforzado mas”, “la embarre”, “es un ser maravilloso, si no encuentro a otra persona así, nunca me lo voy a perdonar”. Culpas que nacen de la auto reflexión o culpas, en más de las veces, que nacen de los reclamos de la ex pareja. Olvidando que la relación se construye entre dos.

El duelo hay que afrontarlo, vivirlo, nunca ignorarlo. La literatura habla de diferentes fases, cinco, pero tú eres único, y lo transitarás de acuerdo a tu forma de leer y vivir la experiencia.

A tener en cuenta para vivir el duelo con mayor autoconciencia y fortalecer tu autoestima:

No a la culpa: la culpa es un sentimiento devastador, que perfora el alma. Revisa: ¿diste lo mejor de ti?, ¿fuiste honesto en la relación?, ¿estabas entregando, entregando y entregando y estabas recibiendo reproches a cambio? Cuando esto sucede, si  tu pareja tiene asuntos pendientes con sus figuras parentales pensaras que puedes dar más y nunca estará contento, así que a conciencia: ¿realmente eres culpable? ¿O es una información sembrada?

Ocúpate: la soledad es una buena compañera, nos permite estar con la persona más importante del universo: tú, conocernos y reconocernos. En el duelo privilegia la compañía, revisa las actividades y hobbies que antes de la relación te daban placer: bailar, hacer deporte, correr, montar en bicicleta, hacer una caminata por el campo, abrazar arboles, sacar el artista que te habita: pintar, cantar… regresa con tus amigos, con tu familia.

Foco en tus fortalezas: la culpa pone las luces en tus debilidades, en tus defectos, toma lápiz y papel y escribe todas tus fortalezas, todas tus cualidades, todas las tareas que haces bien, todos los pequeños o grandes logros que has alcanzado.

Cuida tu Autoimagen: ¿antes te arreglabas para tu pareja? Pues ahora arréglate y ponte guapo, guapa para ti, acicálate, mírate al espejo y reconoce esos aspectos bellos que tienes: tus ojos, tu nariz, la forma de tu rostro, tus dientes, tu sonrisa, tu picardía…

Cual ha sido mi aprendizaje: cada experiencia nos deja un aprendizaje, de nuevo toma papel y lápiz y observa qué aprendiste de esa persona, cuáles fueron los motivos que tu inconsciente tuvo para unirte a ese ser, toma ese aprendizaje, atesóralo y empieza a caminar con esas nuevas herramientas de vida.

Si el balance te es difícil, si continuas atorado con recriminaciones y auto reproches, si continuas invalidándote y con culpa, es importante que busques ayuda. Es posible salir de allí, no vale la pena continuar victimizándote.

¿Quieres salir?, te lo mereces, ¡anímate!

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