El efecto pigmalión: el impacto de las expectativas sobre nuestra autoestima

El efecto pigmalión: el impacto de las expectativas sobre nuestra autoestima

 

Por: Victoria Permuy

Doctora en Psicología por la UDC y master en Ciencias del Comportamiento por la Universidad de Leiden. Ha trabajado como docente investigador en la UDC y como psicóloga, impartiendo cursos y desarrollando programas en APACAM. Escribe en MUNDIARIO.

En psicología se adopta esta terminología para hacer referencia al importante papel que desempeñan las expectativas, tanto las propias como las que tienen los demás acerca de uno mismo en la conducta y el rendimiento posterior y, por tanto, en la autoestima y la motivación de logro.

El denominado «efecto pigmalión», también conocido en el ámbito de la Psicología y Pedagogía como «profecía autocumplida» o «efecto Rosenthal», tiene su origen en la mitología: en el mito de Pigmalión y Galatea. Pigmalión, antiguo rey de Chipre, esculpió la mujer más perfecta imaginable, de la cual terminó por enamorarse perdidamente, hasta el punto que suplicó a la diosa Venus que su obra cobrase vida, deseo que le fue concedido.

Asimismo, encontramos una variante del mito de las expectativas que se cumplen en el cuento infantil de Pinocho: Geppeto construye un muñeco que cobra vida, también por deseo de su creador.

El efecto pigmalión en la escuela: el experimento de Rosenthal y Jacobson. La profecía autocumplida

Robert Rosenthal y Lenore Jacobson, fueron los encargados de llevar a cabo el clásico experimento de Pigmalión en el aula, donde se informaba a un grupo de profesores de primaria de que a sus alumnos se les había administrado un test que evaluaba sus capacidades intelectuales (que en realidad era mentira, puesto que estos alumnos se seleccionaron al azar). Así que dichos alumnos, a los que supuestamente habían administrado el test, serían los que mejor rendimiento tendrían a lo largo del curso. Efectivamente, a final de curso estos alumnos obtuvieron mejores resultados que el resto. Las expectativas del profesor, acabaron trasladándose al rendimiento de los alumnos. Se había producido el efecto pigmalión o profecía autocumplida. Lo mismo sucede con las expectativas negativas: acaban por cumplirse, aún cuando no tengan fundamento alguno.

Este estudio fue corroborado en posteriormente y extrapolado a diferentes ámbitos distintos del académico.

El efecto pigmalión en la familia: el caso de la madre de Thomas Alva Edison

Cuentan las biografías de este inventor norteamericano que en el colegio fue calificado como «retrasado» y que fue su madre la encargada de proporcionarle formación y trasladarle la idea contraria. las expectativas de la madre podrían haber obrado el milagro de lo que después sería.

El efecto pigmalión, por tanto, tendría una enorme capacidad para incidir en la autoestima de las personas, positiva o negativamente. Una de las citas del propio Edison resume la idea: «El genio es un diez por ciento de inspiración y un noventa por ciento de transpiración».

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